sábado, 30 de mayo de 2026

El último poema de amor

¿Alguna vez te dedicaron 
un último poema de amor?

De esos donde la tinta se derrama, 
donde dibuja, 
donde desangra la herida.

Derrotado bajo esta prisión, 
atravesado por palabras asesinas, 
me visto con la máscara del desamor 
para escupirte las últimas estrofas del amor.

¿No soy acaso estas palabras?
¿O soy el fuego que las consumirá?
¿O soy la basura donde descansarán?
¿O soy el silencio que las olvidará?

Nacidas de mis venas, 
nacidas de la agonía, 
nacidas para morir en la niebla de tu mirada

¿Por qué te vas
sin escuchar hasta el final
las últimas sílabas de la desesperación?

El reloj, oculto en las penumbras, 
rebobinará las promesas, 
borrará el tiempo que aún no existe

Nada quedará.
Ni el fuego. Ni la niebla. Ni las promesas.
Salvo estas tristes, inevitables,
últimas palabras del último poema de amor.

lunes, 25 de mayo de 2026

Medianeras

¿Dónde comienza el amor?
¿En qué intersección dos corazones se entrelazan,
cuando las miradas se iluminan
y la luna deja de pertenecerle a la marea?

¿En qué momento los días se llenan de colores?
¿Cuántos obstáculos debemos atravesar
para encontrarnos al fin
y bailar nuestra canción?

¿Cuántos senderos caminaré en soledad
hasta que tu mano se una con la mía?
Si acaso mis lágrimas siempre fueron tuyas

¿Cómo funciona el destino,
que nos cruzó tantas veces,
siempre tan cerca,
esperando el instante de encontrarnos?

¿Qué hicimos para merecer tanto cariño?
¿Qué tuvimos que romper
para que, entre tanta oscuridad,
entrara por fin la luz?

¿Y qué se siente encontrar el amor?
Yo te lo puedo decir:
mi corazón lo grita en cada latido.

miércoles, 20 de mayo de 2026

Elogio a las letras

Letras dispersas
golpean desde dentro,
apuradas por salir,
por gritar verdades,
por ser escritas en el papel,
por llevarse una parte de mi alma.

Letras atesoradoras
naufragan en las profundidades,
y es mi lápiz quien las encuentra,
las elige y las reúne,
las dibuja con devoción,
les entrega su sangre en forma de tinta
para que cobren vida.

Letras ancestrales,
nada sería sin ustedes.
Atravesado por todas,
forman mundos tras mis ojos,
dan voz a las emociones
y encienden la llama
de la pura creatividad.

Corazón en ascenso

El sendero florece ante sus pies,
su caminar es pesado.
En el firmamento opaco
se dibujan los primeros rayos.

La espalda encorvada,
el sudor frío recorriendo su sien,
y entre las manos su única carga:
su corazón palpitante.

Una estela de sangre lo persigue;
sombras se esconden entre las piedras.
Él nada percibe ni se inmuta:
su vista permanece fija en la cima,
testigo silenciosa de su ascenso.

El latir resuena como un eco,
se pierde entre las montañas,
baila al compás del canto de los pájaros.
¿Logras escucharlo?

En las alturas,
el horizonte se postra a sus pies.
Un mar de nubes recibe su ofrenda,
la brisa lo abraza,
y son sus lágrimas las que vuelan:
limpian,
acarician,
sanan.

lunes, 18 de mayo de 2026

¿Que hago acá?

La habitación oscura, el silencio implacable que lo guía hacia la caja polvorienta. Sus manos tantean en el vacío, se topan con la textura conocida. Él recorre los pliegues, limpia la superficie con su palma y la rescata de su cautiverio. Afuera, abre la caja bajo el sol del ocaso.
Sus memorias brotan, sus dedos acarician las fotografías. Imágenes pasan frente a sus ojos, revive los momentos: la calle llena de ilusiones de su infancia, los gritos en la cima de la montaña, los abrazos que fueron... y un escalofrío le recorre la espalda. Siente la caricia de sus fantasmas. Se lleva la mano al corazón mientras se pregunta: ¿Qué hago acá?
Lo perdido y olvidado llega a su presente y un sollozo se escapa de su boca. Cuanto más mira, más honda es su nostalgia. No puede parar de recordar, hasta que una imagen lo saca de su hipnosis: un vestido azulado paralizado en el tiempo, una mirada que le sonríe y el amor que todavía recorre las venas.
Recuerda… la piel suave que su tacto anhela, el perfume que su olfato resucita, el beso que su boca suplica. ¿Dónde quedó la felicidad? ¿En qué pasado se le olvidó lo que se sentía? La caja se le escurre entre los dedos. Las fotografías se esparcen como hojas muertas a sus pies. El sol se apaga en el horizonte. No se inclina a juntarlas. Vuelve a su presente, mientras una lagrima despide al pasado, esfumándose en la oscuridad.

Sos

Sos la noche estrellada
plasmada en tu piel,
el peregrinaje sagrado de mi mano
que descubre constelaciones.

Sos el fuego que enciende las estrellas,
el río que lava mis heridas,
el terremoto en los cimientos,
la poesía que nunca termina.

Sos la fuerza de la convicción,
el cielo abierto de la libertad,
la llama que arde en tus lunares,
el alma desbordada de canciones.

Sos la pregunta retórica,
la manía de volarme la cabeza,
el impulso de la revolución
que acelera mi corazón.

Sos las coordenadas en tus comisuras,
el precipicio que me hace temblar,
la mirada por la que enloquezco,
el plan que elijo.

Sos el principio del amor,
el incendio que no quiero apagar,
el hogar al que siempre quiero volver.

El último poema de amor

¿Alguna vez te dedicaron  un último poema de amor? De esos donde la tinta se derrama,  donde dibuja,  donde desangra la herida. Derrotado ba...