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lunes, 9 de marzo de 2026

Calma

"La tierra sigue girando
El agua sigue cayendo
El sol sigue saliendo"

Abro los ojos.
El paisaje me devuelve tu imagen:
ojos que me miran sonrientes,
la inmensidad en ese instante.

Vivimos inmersos en el ruido,
pero cuando estoy con vos
encuentro lo auténtico
y hay calma.

La tormenta se disipa,
el agua se transparenta,
y mi pecho se abre
como una flor al ver el sol.

Te escucho cantar
y tu voz me llega al alma,
eriza mi piel,
permanece dentro como un eco
que rebota entre rayos de luz.

¿Hay algo más eterno que este momento?
donde mi garganta es atravesada
por el sentimiento más puro
y no puedo decir las palabras
que se reflejan en la mirada

Tiempo nuestro en calma,
enroscados en la ternura.
Quisiera quedarme acá,
con vos.

Vuela

Nada me importa más
que el hecho de que sepa volar.
Acaricia el cielo con sus alas
y cae en picada hacia las cascadas.

Sus ojos se parecen al sol,
iluminando todo con su aleteo.
Valiente figura que asciende
y sonríe en el secreto.

Esa es la razón
por la que me enamoré:
ella es una bendición
que me lleva volando a cualquier parte.

Impaciente espero que regrese
para planear entre sus caricias,
nubes de besos sobre nuestras sombras
y resplandecer mirando las estrellas.

Paraíso conquistado,
mujer que atraviesa mi corazón,
lo abraza,
lo enciende,
lo aprieta,
y son sus manos
las que lo hacen latir.

Quiero dejarme caer,
que sean sus alas las que me atrapen,
y en el aire,
con la luz del atardecer,

hacer el amor volando.

Del amor

Me diste la mano.
Alineamos los dedos,
se entrelazaron,
se apretaron.

Me mirás a través de las pupilas.
Siento la electricidad correr por mi cuerpo,
tus labios bendiciendo el beso,
el atardecer pintando el cielo,
el rugir del agua cayendo en picada.

Y entre tanto sentir,
acaricias mi corazón,
la sonrisa que se escapa cada vez que te veo,
aunque no te esté viendo.

Mudo instante de plenitud.
Hablás
y amo todo lo que dices.
Palabras que quieren salirse del pecho
para llenar tu mundo de poesía.

Pezuñas de cabra
saltando y pateando entre canciones,
cabezazos de ternura
acompañados por la más dulce de las risas.

La tuya.
Bella por fuera
y, sobre todo, por dentro,
con la llama a flor de piel
y el suspiro latiendo en tu corazón.

Te veo.
Te quiero.
Y sé, como una verdad suspendida en el aire
que este amor es inevitable.

Amor
contra el que nada puede,
ni hechizo que lo desarme.
Ya está aquí.

Y desea quedarse
entre los árboles que tocan el cielo,
en el tiempo que se detiene
para nosotros.

Si fuera cielo

Si fuera cielo
ordenaría las estrellas
para que cada vez que levantes la vista
te conmueva la belleza.

Si fuera cielo
y vislumbrara tu sonrisa,
alargaría las horas
hasta volver eterno el instante.

Si tan solo fuera cielo
haría llover diluvios
por cada lágrima
que de tus ojos brotara.

Si fuera cielo
y me miraras,
pintaría el firmamento de atardeceres
para que te quedaras conmigo.

Si por un momento fuera cielo
le ordenaría a la noche que te cuidara
y al día que te iluminara
en cada paso.

Si fuera cielo
entregaría mi infinito
por la plenitud
de reflejarme en tus ojos.

Me sabes al todo

Suspiro a mitad de la noche,
sin poder dormir.
Necesito la luz de la luna
que tranquilice mis latidos.

Se fue con su perfume encantador,
arrancándome el corazón,
dejándome el pecho abierto
de par en par.

Contemplo un fuego en el ocaso
que danza en el firmamento;
me devuelve la mirada
y me pierdo entre sus besos.

Con este sentir tan puro
los sueños se disparan,
estallan dentro.
¿Acaso los ves a través de mi mirada?

No quiero convencerla de nada,
quiero que se quede.
Tanto la esperé
que tiemblo de miedo.

Sus labios me saben al todo.
Ya quiero dejarme caer,
enredarme en su red
y fundir nuestros tiempos.

¿Qué es este océano de fuego
que corre por mis venas?
Invade mi cuerpo congelado
y lo enciende con el roce de su piel.

Chi-chi

Chi-chi un escalofrío danza por mi columna  mientras retumba el eco  en el agujero que habita mi pecho Chi-chi tiembla la sonrisa torcida  s...