jueves, 30 de octubre de 2025

La voz del Yaguareté

Yo soy la sombra entre los helechos,
la mirada que arde sin moverse.
Mi pelaje guarda los caminos del bosque,
y el tiempo se curva lento,
como un río que recuerda.

Antes del asfalto y del nombre,
ya oía la garganta del diablo
abrirse en un canto sagrado,
un eco estridente de los dioses del agua
rompiendo el corazón de la piedra.

Llegaste, viajero de polvo,
siguiendo el murmullo de los mapas.
Te vi caminar hacia las cascadas,
perderte en su espesura,
como un hijo que regresa
a un origen que no entiende.

Caminaste entre mis dominios,
bebiste la niebla,
tocaste el rugido del mundo
sin saber que él te miraba.

Escuché en tu silencio
el temblor de quien despierta.
Porque la libertad no se alcanza,
se recuerda.

Las leyendas guaraníes aún respiran
en la bruma y en las raíces,
donde el amor se hizo cascada
y la muerte, arco iris.

Cuando la tormenta te envolvió,
seguí tus pasos invisibles:
supe que habías comprendido
que todo viaje es regreso,
y que el agua que cae
también asciende.

Y mientras el agua asciende,
vuelvo a ser sombra entre los helechos.

lunes, 27 de octubre de 2025

Cuanta sangre

¿Cuántos adiós son necesarios?
Las estrellas que colapsan en mi cabeza
fragmentan aún más los recuerdos
que despiertan del olvido.

Eterna huida hacia lo impenetrable,
me lastima tu abrazo;
abres las heridas con tus púas,
hierves las lágrimas que se esfuman con las cenizas.

¿Cuántas sonrisas me quedan?
Me estrello contra el reflejo
y no despierto de este ocaso,
de esta caída sin fin.

Las palabras vagan en el vacío,
no encuentran un sentido;
es por debajo de su puente
por donde fluye el fuego.

¿Cuántas veces más se detendrá el tiempo?
Y si acaso existe un dios,
que rompa mis agujas,
que me permita descansar.

Le suplico en este fondo asfixiante
que me perdone.

El olvido es un beso imposible,
otorgado solo a quienes se hunden en su ala.
Sin esa suerte,
sonrío una vez más.

Tomo la espada clavada en mi corazón,
adentrándola siempre un poco más,
hasta que por fin deje de sangrar.

lunes, 13 de octubre de 2025

Colibrí

El tiempo se deshace,
gota por gota,
mientras la cascada cae
quebrando el silencio de la montaña.

Tiembla el aire.
Un colibrí cruza ante mí,
bebe del alma del agua
y colorea el paisaje con su vuelo.

Se desvanecen las cimas,
se hunden los abismos;
solo permanece ese pulso,
el de la vida,
cayendo y volando.

Mi culpa

Antes de entrar te disuelves,
zambullida en reflejos.
Atraviesas las formas
y ardes en partículas.

Líquido irreversible,
me invitas a hundirme.
Desintegras la estética,
besas la esencia.

_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_

Te quedas en el tiempo,
hastiada en nuestra habitación.
Tu aroma impregna las sábanas,
la luz se asombra de que te fuiste.

Tu abandono corta,
navaja peligrosa.
Me abrazo a su filo,
no sé hacer otra cosa.

Nunca terminas de irte:
aquí estuviste, aún hay tibieza.
El silencio detrás de la puerta
me mata y recuerda
las náuseas de sentir que algo me compensa.

domingo, 12 de octubre de 2025

Le perteneces al recuerdo

Hubo un tiempo
en que derrotado y lastimado
lo intenté una vez más 
creyendo que sería diferente

Hubo una casualidad 
un juego del azar
que se disfrazó de destino
e hizo creer en la posibilidad 

Hubo una mirada
un suspiro 
una nueva mañana
una puerta que abrí sin que llamasen 

Hubo una charla
unas cuantas melodías 
un baile con quién sabe cuántos tragos
y un beso

Hubo un desenlace 
un recorrido por sus labios
la sensación de que podría perderme en ellos
y el silencio 

Hubo un haber estado ilusionado 
poco a poco darme cuenta
que no volvería a besarla
y el espacio se hizo dolor

Hubo una historia que no fue
que podría haber sido
y dejamos fallecer
sea por lo que sea

fue un no se qué
es el silencio 
será la nada

miércoles, 8 de octubre de 2025

Arrebato de Tango

Se caen los cimientos
 y pierdo el eje de la sensación
pistas en su sonrisa
me llevan hasta su melancolía
Tantas palabras desperdiciadas
y aún con su canción sin final
las ventanas sin cerrar
y un alma vieja
que esperan con pesar
Con las nubes por detrás
que se le acalambra la moral
y solo va
sin claridad
con sus puertas cerradas
sin nada que derribar
Baila sobre la mesa
sin saber lo que le pasa
estremecido por su aire compartido
vibra en suspiros
¿Será por culpa del amor
que pierde la cuenta?
Sin certezas
aullando a la luna llena
con el viento soplando a su alrededor
que lo lleva
Diferente frente a la mañana
iluminado por un rayo de sol
sin razón ni dormir
sonriéndole al mundo infeliz
y aunque esté tan lejos
“No me desespero”
Buscando la manera
la vida entera
de que se asome a su abismo
sin perder el equilibrio
al fondo de sí mismo
Y que baile
hasta que las palabras
siempre ingratas
se ahoguen
en los días y horas
hasta que sus miradas
encuentren su luz
la imagen para siempre
congelada
en los versos que le hiciera
“Sin nada más que tú”
y su empeño de entender
que nada más debe buscar
salvo su deseo en encontrar
el acercamiento
olvidando las sombras pasadas
nada más después de ese instante
en que el cielo azul
nos devolvió los mensajes escondidos
y desveló el deseo
Vibra el momento
a su lado
a oscuras
con la sima a la altura
y el tiempo detenido
siente por fin el cuerpo
Sin saber que decir
con el espacio tiempo 
entre sus pupilas
y los sabores tan potentes
sólo destellos de los escalones
que les faltan escalar
Hablando del amor
sin condiciones
“¿No puedes venirte conmigo?”
La puerta la deja abierta
las ventanas de par en par
con los cuentos sin cerrar
esperándola aparecer 
con el aliento contenido
y un beso prometido
Se siente fuera de lugar
con ganas de escapar
queriendo volver a esa noche
viéndola brillar a oscuras
y perdiendo la cordura
Adicto a no ser visto llorar
detrás del eco de sus pasos
que no los logra ver llegar




Naufragio de soledades

Despierto bajo mil oscuridades,
gritando tu nombre,
o acaso manoteo las sombras
que imitan tu figura.

Me estrello contra el recuerdo,
rompo la piel
y sangran culpas
en un mar de desilusión.

Ruedo hacia el fondo…
y allá, en la cima,
me observas caer
sin inmutarte nada.

¿Se puede amar al dolor?
¿Abrazar la llaga que supura?
¿Abrirse al olvido para que nos posea?
¿O seguir debiendo lágrimas
al eterno cariño que siento por vos?

El castigo es mi destino,
grabado en las heridas
que laten penas
y se desahogan aliviando este peso.

Supiste quién era,
desentrañaste las tripas de mi alma,
y no lo soportamos.
Ya era demasiado tarde.

Naufragio de soledades,
me escurro entre los fantasmas,
intento creer que aún es posible
sanar las maldiciones.

¿Con qué relleno los agujeros?
Te fuiste con un suspiro,
abriste el tajo de la realidad
dejándome frente al espectro de lo que soy.

Algo se rompió dentro;
ni las estrellas se atreven a mirar.
En silencio me disuelvo,
como el humo entre las grietas.

Para morir…
y luego nacer.

Calma

"La tierra sigue girando El agua sigue cayendo El sol sigue saliendo" Abro los ojos. El paisaje me devuelve tu imagen: ojos que me...