domingo, 25 de febrero de 2024

Lágrimas ácidas

Caos de palabras 
pesan como yunques 
me aplastan contra el colchón 
que tiene todavía tu olor

El vértigo de la distancia 
la necesidad de un abrazo
el anhelo de tu voz
la reconciliación de nuestro amor
todo se une en este tornado 
que absorbe mi interior 
y hace sangrar 

Sangre que brota de los poros
quema mis ojos que la ven arder
vacían a este corazón sufriente
que te busca y no encuentra 

Odiando a las palabras
maldito lenguaje que nos lastimó de tal manera
quisiera poder volver el tiempo atrás 
pero nada puedo hacer
siquiera estás acá

El dolor que siento acá adentro
quisiera que fuera un sueño
pero permanezco despierto 
pienso en recordarte que te amo
y me pregunto si te importa 
si siquiera me piensas 

Cuerpo chamuscado 
completo derrotado 
permanezco entre oscuridades 
sin encontrar una salida
sin la luz de tu sonrisa
con el tiempo roto 

Las sombras lastiman mis miedos
luché tanto tiempo contra ellas
para no convertirme en un vencido
y vos creyendo que soy igual al resto

Jamas te engañé 
jamas te engañaría
nunca te haría daño
nunca nos haría eso
y me lastima que creas que fuera capaz de eso

Mi mente se rompe al recordarte
mi corazón se debilita con cada latido sin vos
y el día se hace noche
y la noche se convierte en pesadilla 

Acaso no significan nada mis lágrimas?
hay un océano en esta habitación por nuestro amor
creés que sería capaz de lastimarlo? 
acaso no ves como mi alma se retuerce entre convulsiones?

sábado, 3 de febrero de 2024

Vacío interior

Hay algo
no se qué
gestándose dentro mío 

Lo siento moverse
entre las paredes de mi piel
recorre los huesos 
y enrosca en el corazón 

Enfría con su aliento
los interiores de la mente
arrebata los sentidos 
e infunde su verdad

Es algo que no tiene palabras
surgido de la más profunda oscuridad 
que no quiere ver la luz
sino que se esconde en cada recoveco 
colmándolo todo con su carencia

Ausencia que enmudece 
y paraliza el sentir

Teléfono que cuelga

Un teléfono desconocido cuelga de un poste solitario.
Sangra por sus aberturas,
sin señal, sin sonido,
balanceándose con el viento.

Incapaz de emitir una canción,
su boca permanece sellada.
Quemado por dentro,
ya no le quedan palabras.

Nadie llama,
nadie escribe.
Gris teléfono que espera
en vano.

El tiempo lo corroe.
Ya no es el que era:
aquel que enviaba mensajes de amor
y aguardaba la respuesta
con el corazón encendido.

Ya no refleja sonrisas,
ni sostiene miradas.
Ahora es otro,
con un chip nuevo,
sin el cable que lo ataba.

Importa poco el teléfono
que cuelga del poste
en medio de la oscuridad:
ni su pasado,
ni su futuro,
ni el mensaje que nunca llegó,
ni las lágrimas que caen
convertidas en píxeles.
Nada importa.

Calma

"La tierra sigue girando El agua sigue cayendo El sol sigue saliendo" Abro los ojos. El paisaje me devuelve tu imagen: ojos que me...