con la cabeza gacha
observo las piedras bajo mis pies
rodando hacia el vacío
se pierden tan inertes
Sin amor ni esperanzas
con el corazón oprimido
puñado de insignificancia
envenenado por la duda
Las estrellas calientan las ideas
hierven en un caldo amargo
y sus ojos permanecen perdidos
tan ajenos a las melodías
que truenan entre los picos
Mujer mortal
esfumas el presente
hieres con tu suspiro
y me dejas con estas señales
que enceguecen el sentir
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