miércoles, 28 de enero de 2026

Fredy

Su voz rebota entre los muros de piedra
la serpiente presiente el temblor
el aire arde
y la espina se incrusta en la piel

El paisaje se cierra tras los pasos
muta con el fluir del agua
y poco a poco
la mente se vacía del ruido

El paso del colibrí
nos recuerda que no estamos solos
el corazón vibra con su aleteo
y una sonrisa se dibuja en las rocas

La sangre se mezcla con el sudor
la navaja cae
sacrificio para poder entrar
y soñar, una vez más,
que te veo llegar

Blue jeans

Permite una vez más 
que la música acaricie tu alma
tócame la mano
¿sientes la vida vibrar?

Ven conmigo
levántate frente a la noche 
y quiebrala como un trueno
con el estruendo de tu voz

Siéntete enorme 
y escucha el sonido de tu corazón 
que sonríe con el suspiro
del último acorde

Recuerda
un rayo puede caer dos veces en el mismo lugar
y que las lágrimas brillan
cuando la vida camina en blue jeans

martes, 20 de enero de 2026

Derrumbe

El cóndor atravesó el techo,
se estrelló contra el armario
y colapsó con su perfume,
despedazando el recuerdo.

Gritó su nombre,
danzó entre las llamas del desamor.
Sus plumas ardieron de lujuria
y las garras arañaron
el reflejo
de las pupilas rotas.

Te odio.
Te odio tanto.
Fuera de acá.
No vuelvas nunca más.

El suelo tembló.
De un hueco surgió una coral:
se enroscó en la cabeza de la estatua
y desde lo alto
lloró su canción.

Sus colores se fundían con la luz
de las estrellas de su mirada.
El día se hizo noche
y el rojo lo impregnó todo.

Mi maldita culpa.
Sí.
Mi culpa, solo mía.
Lo destruyo todo.

Las paredes se derrumbaron.
Un puma herido entró,
la espalda vencida,
el fuego del invierno en los ojos.

Se recostó en la cama.
Todavía olía a ella.
Se regocijó en recuerdos muertos,
tan muertos
como su sonrisa.

Te extraño.
Vos, ¿dónde estás?
¿Acaso éramos el uno para el otro?

Las ruinas son la cama perfecta.
El demonio se alimenta aquí:
viene por la desesperación,
sombra que emerge
y mata.

Mira horrorizado:
odio, culpa, tristeza.
Todo desaparecerá.

—Solo debés venir conmigo.

Camina inmerso hacia el abismo.
Va a dejarse caer.

Y antes del fin,
un cachorro
le muerde con ternura.

Tiembla.

Musgo y piedra

Un goteo continuo 
forma una laguna en su corazón 
afuera llueve
el cielo se queda sin luz

Susurra para sí
piensa en las estrellas
en el horizonte que se aleja
y en el beso de despedida

El encanto de la melodía
el calor que se siente frío 
y una leve esperanza
de que al final suceda

El muro de musgo y piedra
la trinchera de su sonrisa 
instante paralizado 
que se desintegra al abrir los ojos 

Calma

"La tierra sigue girando El agua sigue cayendo El sol sigue saliendo" Abro los ojos. El paisaje me devuelve tu imagen: ojos que me...