Sólo cuando siento
escribo de verdad
El corazón rebalsa
de tinta y sangre.
Es el papel
del que me sujeto
para no hundirme.
Sus ojos,
como dos soles
de un mundo interior,
no me dejan escapatoria:
someten a las sombras.
¿Para qué escribo?
¿Acaso mi grito no es suficiente?
¿Ni mis golpes duelen?
Me estrello contra las paredes
y nada se rompe.
Sólo
mi esperanza.
Sólo después de sufrir
se escribe de verdad.
Su boca mastica mi corazón,
escucho arder
su respiración.
No puedo correr.
Quiero su abrazo,
pero soy tan pequeño
que su aleteo
me arroja lejos.
Naufrago en esta soledad
con la forma de las palabras.
Cierro el pecho:
te quedas acá dentro.
Sólo se escribe
cuando se ama de verdad.
Y llevan tu firma,
tu perfume,
el dibujo de tu silueta desnuda,
la magia de tu voz.
Recuerdo
y daría todo
por estrecharte entre mis brazos.
Me escabullo bajo las estrellas,
para que me devuelvan
eso que tu presencia
enciende en mí.
Me dejo hundir,
nado por debajo del dolor
y descubro paz:
mi forma más pura de amor.