sábado, 3 de febrero de 2024

Teléfono que cuelga

Un teléfono desconocido cuelga de un poste solitario.
Sangra por sus aberturas,
sin señal, sin sonido,
balanceándose con el viento.

Incapaz de emitir una canción,
su boca permanece sellada.
Quemado por dentro,
ya no le quedan palabras.

Nadie llama,
nadie escribe.
Gris teléfono que espera
en vano.

El tiempo lo corroe.
Ya no es el que era:
aquel que enviaba mensajes de amor
y aguardaba la respuesta
con el corazón encendido.

Ya no refleja sonrisas,
ni sostiene miradas.
Ahora es otro,
con un chip nuevo,
sin el cable que lo ataba.

Importa poco el teléfono
que cuelga del poste
en medio de la oscuridad:
ni su pasado,
ni su futuro,
ni el mensaje que nunca llegó,
ni las lágrimas que caen
convertidas en píxeles.
Nada importa.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario