la serpiente presiente el temblor
el aire arde
y la espina se incrusta en la piel
El paisaje se cierra tras los pasos
muta con el fluir del agua
y poco a poco
la mente se vacía del ruido
El paso del colibrí
nos recuerda que no estamos solos
el corazón vibra con su aleteo
y una sonrisa se dibuja en las rocas
La sangre se mezcla con el sudor
la navaja cae
sacrificio para poder entrar
y soñar, una vez más,
que te veo llegar
No hay comentarios.:
Publicar un comentario